Para obtener un cuerpo equilibrado y gozar de una buena salud es preciso realizar los dos tipos de ejercicios. El aeróbico nos ayuda a quemar grasas y el anaeróbico a dar forma a nuestros músculos.

Ejercicio aeróbico:  Se realiza generalmente a media o baja intensidad. El organismo utiliza los hidratos y las grasas como energía. Unos ejemplos de ejercicio aeróbicos son: natación, running, ciclismo, caminata. Este grupo de ejercicios nos ayudan a perder peso, además mejoran nuestro sistema cardiovascular.

Ejercicio anaeróbico: Se realizan a alta intensidad y no suelen durar mucho tiempo. Hacer pesas y realizar carreras de velocidad son un ejemplo de ejercicios anaeróbicos. Estos ejercicios son indispensables si deseamos aumentar nuestra masa muscular si los realizamos de forma rutinaria, sin olvidar nuestra alimentación

Ahora que lo sabes, piensa en los resultados que deseas obtener y elige entre enfocarte al ejercicio aeróbico o al anaeróbico.

 

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